Hoy quiero compartir una reflexión que me ha dejado pensando mucho después de mi charla con Ignacio Santos, CEO de Fácil Cripto. Ignacio es un emprendedor con una trayectoria que no tiene desperdicio: desde montar su primera startup en la universidad hasta pivotar un neobanco hacia el mundo cripto. Pero lo que realmente me ha calado es su visión sobre la simplicidad en un mercado cada vez más complejo y “commodity”.
¿Te acuerdas de cuando nuestras abuelas guardaban el dinero en sobres? Un sobre para el alquiler, otro para la comida, otro para un capricho... Era su forma intuitiva de organizar sus finanzas. Pues bien, Ignacio comenta que, en esencia, estamos volviendo a eso, pero en el plano digital. Tenemos múltiples cuentas, la de la nómina, la de inversión, la de ahorro... Cada una es un “sobre” digital para un propósito específico. Ya no queremos un banco que haga todo de forma genérica; queremos “sobres” especializados que nos faciliten la vida para cada tipo de gasto o inversión.
Esta idea conecta directamente con el concepto de la “comoditización” que exploramos en el episodio. Pensad en la banca, la energía o las telecomunicaciones. Al final, la luz se enciende, el móvil llama y el dinero se mueve de forma parecida, independientemente del proveedor. La infraestructura básica se ha resuelto. Entonces, ¿dónde está la diferenciación? No en la tecnología de base, sino en la experiencia de usuario, la transparencia y la facilidad. Es decir, en hacer que esos “sobres” sean intuitivos y sin fricciones.
Ignacio y su equipo lo entendieron perfectamente con Fácil Cripto. Lanzaron su plataforma en un momento en que el sector cripto estaba en el suelo y con una reputación llena de estafas y complejidad. Su apuesta: crear una solución “fácil” y “segura” para el 95% de la población que, como “Manuel de 53 años”, no entiende de wallets ni de exchanges en paraísos fiscales. Es la ola que él espera surfear.
Lo que más me sorprendió de su estrategia para entender a este 95% fue su “user discovery” en Wallapop. Sí, Wallapop. Ignacio se hizo pasar por un potencial inversor novato y preguntó a quienes ofrecían cursos de cripto qué pensaban de su nueva plataforma. La respuesta fue clara: “no la conozco, probablemente no sea nada bueno”. Esto les dio la clave: no basta con tener un gran producto, hay que ser visible y generar confianza en los canales donde la gente busca información. De ahí su enfoque en SEO y en estar donde el usuario espera encontrarlos.
Este episodio con Ignacio Santos es un recordatorio de que, incluso en las industrias más reguladas y complejas, la clave del éxito reside en una profunda comprensión del usuario y en la obsesión por la simplicidad. Si quieres saber cómo construir una startup que realmente conecte con la gente, o simplemente te pica la curiosidad por el mundo cripto y cómo se está democratizando, este episodio es para ti.
¡Nos vemos en el próximo!









